Los 9 obstáculos de la práctica del Yoga en el Eneagrama

Y con la supresión de todo obstáculo e impureza lo comprendido se hace insignificante ante el conocimiento divino 

(Kaivalya Paada. Sutra 31 4º, Patanjali)

Todo lo que el hombre ha escrito, enseñado y experimentado sobre la práctica del Yoga durante milenios fue recogido por Patanjali en sus aforismos (Yoga sutras). Todas las posturas de Yoga (asanas) nacieron con la motivación de superar nueve obstáculos, que también fueron explicados por Pantanjali.

Los Yoga Sutras definen la práctica de Yoga como chitta vritti nirodha («aquietar las fluctuaciones de la mente»). A través de sus prácticas (la asana, el mantra, el pranayama y el puja) podemos llegar a un lugar de samadhi, un estado dichoso libre de pensamientos en donde nos volvemos conscientes de nuestro Yo verdadero.

Existe una conexión muy clara entre los obstáculos (Yoga Sutras 1.30 -1.32) y  la metáfora védica del «agua de un estanque que saliendo por un orificio entra en los campos de un canal y adopta su forma». El agua, para poder salir y seguir fluyendo, tendrá necesariamente que pasar sin trabas y obstáculos.

Precisamente, Carl Jung definió el Yoga es «un método de higiene psíquica». Esta «limpieza» disuelve lo que la visión tradicional del Yoga llama «samskaras», esencialmente, los nudos emocionales formados en el cuerpo energético sutil de nuestro pasado y manifestados en el cuerpo físico y la mente. El tejido de estos nudos se entrelaza con los «kleshas», las fibras mentales emocionales que causan  dolor y sufrimiento.

Desde la perspectiva del Eneagrama cada uno de los obstáculos de la práctica del Yoga se encarna en cada una de las 9 pasiones de los 9 eneatipos

Otra forma de entender los obstáculos en la práctica del Yoga nos la ofrece el Eneagrama, una herramienta de autoconocimiento desarrollada por Claudio Naranjo (uno de los tres sucesores del fundador de la terapia Gestalt Fritz Perls en el Instituo Esalen, que desarrolló posteriormente la psicología de los eneatipos a partir del protoanálisis de Ichazo y fundó la escuela de integración pscioespiritual SAT Seekers After Truth «Buscadores de la verdad»).

El Eneagrama diferencia tres «energías» de las que se nutre nuestro carácter (estómago, corazón y cabeza). En cada uno de estos tres centros (el del relacionarse o centro motor, el del sentir o centro emocional y el del hacer o centro mental) se identifican tres egocaracteres o eneatipos. De esta forma se diferencian tres triadas de eneatipos, los viscerales (8, 9 y 1), los emocionales (2, 3 y 4) y los mentales (5, 6 y 7).

Tanto el Yoga como el  Eneagrama son dos herramientas que nos muestran un camino para el autoconocimiento. Ambos nos piden ser amables y pacientes con un@ mism@, alejarnos de las expectativas o metas concretas fomentando la autoceptación y el desarrollo de la conciencia de los hábitos, condicionamientos, respuestas físicas, emocionales y mentales condicionadas.

Al mismo tiempo, el Yoga y el Eneagrama coinciden en pedirnos coraje y perseverancia. En este camino del autoconocimiento y desarrollo personal los obstáculos de los que nos advierte la ciencia del Yoga se encarnan cada una de las nueve pasiones y eneatipos del Eneagrama.

Los obstáculos como pasiones

De acuerdo con los Yoga Sutras 1.30 -1.32 el practicante de Yoga se encontrará durante su práctica nueve obstáculos. Estas «piedras» en el camino son, en realidad, oportunidades para seguir creciendo.

Desde la perspectiva del Eneagrama cada obstáculo referido por Patanjali se corresponde con alguna de las nueve pasiones o «sombras» dominantes de cada eneatipo. Tampoco estas «pasiones» son obstáculos sino oportunidades para desarrolar otras nueve virtudes. En su auto desarrollo cada eneatipo logra transformar su necesidad (su pasión) en una virtud esencial.

“El autoconocimiento no es un fenómeno puramente cognitivo. El autoconocimiento pasa por un proceso que es como un descenso a los infiernos, que duele; para reconocer cómo es uno, tiene que reconocer que uno no es ese personaje ideal que cree ser cotidianamente, ese personaje que uno le muestra a los otros… Cómo es uno de verdad, se va descubriendo poco a poco. Pero el viaje por el autoconocimiento pasa por encontrarse con la sombra… que es lo asqueroso, lo pecaminoso, lo prohibido… lo demoníaco. Y quien no se encuentra con el diablo dentro de uno mismo, todavía está muy a medio camino en el viaje interior, no ha viajado en serio, se ha quedado muy superficialmente…” (Claudio Naranjo)

Obstáculo 1. Vyadhi (Enfermedad). Este obstáculo es común a todos los eneatipos, aunque la forma de relacionarse con él será muy diferente dependiendo de cada egocarácter (precisamente desde ahí se puede identificar cuál es nuestro principal obstáculo y/o pasión). El fin de las asanas, sin embargo, nunca consiste en sustituir ningún tratamiento médico.

• Obstáculo 2. Styana (Indolencia. Insensibilidad). Desde la falta de sensibilidad emocional no hay conciencia de la relación entre las emociones y sus reacciones físicas.  Esta «atrofia emocional» en el eneatipo 5  se convierte en un desaspego patológico; tiene miedo  a sentir y, por lo tanto, reduce sus necesidades como forma eficaz de evitar la frustración. Su pasión, la avaricia, bloquea el diafragma del eneatipo 5 en una espiración forzada. No en vano el diafragma es el músculo encargado de controlar la intensidad emocional; desde él se desarrollan virtudes como la gratitud, la compasión y la aceptación

El eneatipo 5 aporta el desapego como su virtud esencial para superar este obstáculo y así conectar con la generosidad, la entrega y el compromiso, reconociendo y permitiéndose sus propias necesidades y las de los demás.

• Obstáculo 3. Samshaya (Dudas. Juicios contradictorios. Incertidumbre. Desconfianza. Miedo). En la práctica del Yoga la duda se percibe en la falta de conciencia corporal y en la inestabilidad en las posturas estáticas.

Este obstáculo el eneatipo 6 lo vive como una desconfianza hacia sí mismo en forma de inseguridad en su propio poder, su propio querer y  su propio impulso. El miedo del enatipo 6 no sólo es a cosas concretas y hacia el exterior (suspicacia). Su miedo básico es «sentir miedo» y lo resuelve a través de la virtud principal de su esencia, el coraje y el valor.

• Obstáculo 4. Pramada (Distracción. Neglicencia. Descuido). La máscara de la autosatisfacción y la (auto) indulgencia del eneatipo 7, cuya pasión es la gula, también se caracteriza por otros mecanismos de defensa como la (auto) permisividad hedonista, la rebeldía, la falta de disciplina… Para superar su temor al auténtico ser el eneatipo 7 precisa sobriedad. Desde esta virtud de su esencia se da cuenta de sus propios engaños y huidas, diferencia entre lo que desea y lo que necesita, entre lo que sueña y lo que es real.

• Obstáculo 5. Âlasya (Resignación. Agotamiento. Pesadez. Desánimo. Flojera). La acidida en el eneatipo 9 es la pereza en mirar dentro de sí, la anestesia de sus necesidades y una exagerada adaptación resignada. Desde su virtud, la acción esencial, el eneatipo 9 experimenta la fuerza de ser auténtico y el valor de sí mísmo en él mismo.

• Obstáculo 6. Avirati (Avidez. Deseos. Ansia, Tentación). La pasión de intensidad del eneatipo 8 (la lujuria) se manifiesta como una tendencia a la exageración de sus necesidades y el impulso a satisfacerlas sin límites ni culpas. Este obstáculo se resuelve desde su principal virtud, la inocencia, desde la que reconoce sus debilidades y su necesidad de ternura.

• Obstáculo 7. Bhrânti-Darshana (Ignorancia. Arrogancia. Conceptos erróneos). El orgullo del eneatipo 2 y la ira en el eneatipo 1 son las pasiones que se relacionan con este obstáculo. La práctica de asanas de equilibrio ayuda a superarlo favoreciendo el centramiento y la reducción de las flucturaciones mentales.

El eneatipo 2, por su parte, no tolera los límites y la crítica, y considera que todo le está permitido y que no tiene que renunciar a nada. Su falsa abundancia y pseudogenerosidad encuentra en este obstáculo un terreno fértil para desarrollar su virtud esencial, la humildad.

La virtud del eneatipo 1, la serenidad, es imprescindible para la expresión espontánea y creativa, que afloja su posición de autoridad y arrogancia, y disvuelve el exceso de control y perfeccionismo, así como los pensamientos rígidos, estrictros y obsesivos sobre «lo que está bien y lo que no».

• Obstáculo 8. Alabdha-Bhûmi-Katva (Estancamiento. Pérdida de ilusión. Indecisión. Desubicación. Falta de iniciativa). Este obstáculo está relacionado directamente con la búsqueda impulsiva de la perfección, la ansiedad y la incapacidad para aceptar los propios errores antes de l@s demás.

Este obstáculo se relaciona con el eneatipo 3 que desde su pasión (la vanidad) se ha quedado fijado en la necesidad de control y la seducción a través de los logros para obtener el reconocimiento de la mirada externa. Desde este obstáculo entiende que hay “una falsa mirada que nos dice no estamos evolucionando aunque, en realidad, estamos engendrando un espacio fértil para el crecimiento personal” (@chandra_ibiza).

La virtud del eneatipo 3, desde la que se puede afrontar este obstáculo, es la autenticidad. Esto implica pasar del (auto) engaño a sintonizar con «yo me reconozco».

• Obstáculo 9. Anavasthitatva (Falta de constancia. Autoboicoteo). El eneatipo 4 recurre a su pasión, la envidia, para compararse e infravalorarse. La inconstancia en su práctica es clave para su mecanismo de autoboicoteo inconsciente.

La virtud de la esencia del eneatipo 4, la ecuanimidad, le permite valorarse con objetividad, y transformar la envidia en una admiración que le inspira y motiva, y no le paraliza.

Los mudras en el Eneagrama

Para cada uno de los nueve eneatipos Claudio Naranjo propuso un mudra que le facilita la conexión su virtud y su presencia esencial..

Estos mudras («gestos de las manos») se pueden realizar tanto durante la meditación como durante la práctica de las posturas físicas (asanas), los ejercicios de respiración (pranayama) y/o la recitación de mantras.

Las primeras referencias a los mudras se encuentran en los textos del Hatha Yoga Pradipika y del Gheranda-Samita. En el primero se citan 10 mudras y en el segundo 15, es decir, un total de 25 mudras, entre los cuales se cuentan también posiciones (asanas) y «claves» (bandhas) de los ojos y del cuerpo. o con las manos». Según el Yoga Kosha,  mudra significa «postura y actitud».

Las manos son portadoras de símbolos importantes que en Oriente, todavía hoy en día, son universalmente comprendidos.

Con sus manos, el bailarín indio expresa la vida de la totalidad del universo. El rico simbolismo del lenguaje de los gestos adquiere, gracias a la multiplicidad de posibilidades de interpretación, mucha mayor importancia para el espíritu del que pueda tener la palabra [… ]. Este significado espiritual de los mudras encuentra su expresión más completa en el arte indio.

Los gestos de las divinidades representadas en el arte hinduista y budista […] simbolizan sus funciones o ensalzan determinados acontecimientos mitológicos.

(Ingrid Ramm-Bonwitt, especialista en mudras)

Tienes la descripción completa de los nueve mudras para cada triada del  Eneagrama (mental, emocional y visceral) en las siguientes entradas:

  • Triada mental (enatipos 5, 6 y 7)  entrada.
  • Triada visceral (eneatipos 8, 9 y 1) entrada.
  • Triada emocional (eneatipos 2, 3 y 4)  entrada.
  • Si quieres saber cómo las defensas del egocaracterial se manifiestan en la estructura corporal y, más en concreto, en el diafragma te invito a leer esta entrada.

Ganesha mudra para disolver todos los obstáculos

A estos nueve mudras del Eneagrama puedes añadir uno más, Ganesha mudra («la cerradura del oso» o «el candado del elefante»).

Ganesha es la divinidad que supera todos los obstáculos. Su mudra se realiza colocando delante del pecho la palma de la mano izquierda
mirando hacia fuera y la de la mano derecha hacia adentro; los dedos se enganchan entre sí y se tira de ellos como si se quisieran separar pero sin llegar a sotarlos.

gajānanaṃ bhūta-gaṇādhisevitaṃ
kapittha-jambū-phala-sāra-bhakṣitam
umā-sutaṃ śoka-vināśa-kāraṇaṃ
namāmi vighneśvara-pāda-paṅkajam
«Me postro a los pies de loto de Vighneśvara (“el Señor
de los Obstáculos”, Gaṇeśa), el de cara de elefante, al
que sirven las huestes de Shiva y los espíritus, el que
come la esencia de los frutos kapittha y jambū, el hijo de el hijo de
Umā (Pārvatī), el que destruye la tristeza»

Qué asanas son más recomendables para cada eneatipo

De la misma manera que cada eneatipo tiene una estructura psicofísica (coraza muscular) característica hay posturas de Yoga cuya práctica facilita su centramiento e integración.

Completa este cuestionario (no es necesario que tengas experiencia previa en Yoga pero sí es imprescindible que conozcas tu eneatipo o lo intuyas).

Accederás a un espacio privado donde tienes siempre disponible:

  • Manual descriptivo de tu eneatipo: carácter y morfología.
  • Manual de las posturas de Yoga recomendadas para tu eneatipo.
  • Video para tu práctica de Yoga.
  • Música para inspirarte a tí y a tu práctica.
  • Contenidos extra…

Desde tu área personal podemos mantener el contacto vía chat para resolver cualquier duda de tu práctica.

Tu área se irá actualizando periódicamente con nuevos materiales.

El acceso a tu área no tiene caducidad y espero que tu práctica tampoco 😉

Si quieres saber más sobre las conexiones entre el Yoga y el Eneagrama te invito a leer este artículo Práctica de Yoga y Eneagrama.

Además, si te suscribes a mi web www.daya.me recibirás gratis un ebook sobre el diafragma, con más ejercicios para su relajación.

*Si quieres conocer los mudras de la triada mental (enatipos 5, 6 y 7) te invito a leer esta entrada.

*Para los mudras de la triada visceral (eneatipos 8, 9 y 1) te invito a leer esta entrada.

*Para los mudras de la triada emocional (eneatipos 2, 3 y 4) te invito a leer esta entrada.

*Si quieres saber cómo las defensas del egocaracterial se manifiestan en la estructura corporal y, más en concreto, en el diafragma te invito a leer esta entrada.

 

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