Llegó la ocasión de sacar tus Guerrer@s del armario

Om Namo Bhagavate («Dame lo que necesito, no lo que quiero»)

Esta es una historia que me gustaría que conocieras. Hace mucho tiempo existía un rey poderoso llamado Daksha. Cuando su hija (Uma o Sati, o simplemente Shakti) se enamoró y se casó con el señor de la conciencia universal, Shiva, a Daksha no le gustó, así que organizó una fiesta a la que no invitó a Shiva. A éste no pareció importarle el desplante (recuerda que es el señor de la conciencia) pero Shakti sí se indignó y se inflamó en llamas (algunos textos dicen que se lanzó a un fuego) y murió. Devastado, su padre Shiva lanzó uno de sus temidos mechones a la tierra para crear al guerrero Virabhadra que, con mil cabezas, mil pies, mil ojos, mil manos y colmillos terribles, arrasó con violencia la fiesta de Daksha y cortó la cabeza del rey.

La actual situación inesperada de pandemia mundial, provocada por un virus que viaja escondido como el caballo de Troya, es la oportunidad excepcional para desarrollar nuestro guerrero. En Yoga hay muchas asanas relacionadas con esta figura. Su principal cualidad, además de la fortaleza, es la disciplina que, en el contexto de Oriente, significa ser discípulo de lo mejor de uno mismo, de aquello en lo que uno cree y deposita su confianza. Un guerrero que lucha contra su propia ignorancia y se eleva por encima de sus propias limitaciones.

Las asanas de los Virabhadra (que se traducen normalmente como guerreros, aunque su significado es «héroe bendito») nos conectan con el poder integral de nuestras piernas que, unidas a la voluntad, nos empujan a la acción. Te propongo a continuación una  secuencia vinyasa de tres guerreros que también puedes seguir en este vídeo en el canal de Youtube. Sigue este link

La calma que precede a la tormenta

Empieza en calma, acurrucad@ en Balasana (postura del niño). Sentad@ sobre las talones deja que el corazón descanse sobre las caderas y la frente sobre el suelo. En ocasiones es bastante útil colocar una manta delgada debajo de las caderas o de la frente; otra opción es descansar la cabeza sobre los puños de las manos, uno encima del otro.

En esta ocasión coloca los brazos al frente, junto a los orejas, presionando con los dedos de las manos en el suelo haciendo un «cuenco». Mantén 5/7 ciclo de respiraciones profundas  (inhalo+exhalo=1 ciclo). Siempre que te resulte posible respira sólo por la nariz, con la boca cerrada, y los labios y mandíbula relajados.

A continuación, apoya las palmas de las manos completamente en el suelo y pasa la postura de Cuadrupedia; desde ahí con una exhalación sube a Adhvo Mukha Svanasana y vuelve a Cuadrupedia con una inhalación. Repite esta secuencia de dos posturas entre 3/5 veces. Puedes encontrar la descripción de esta postura con forma de V invertida en este link Cómo afrontar la incertidumbre desde tus caderas.

En Adhvo Mukha, con las piernas en paralelo y ancho caderas, continúa el calentamiento de las articulaciones moviendo y girando los dos pies al tiempo de un lado al otro.

 Virabhadrasana I (Guerrero 1 (A) /Warrior 1 / Proud Warrior)

Desde Adhvo Mukha dirige, con una exhalación, la pierna derecha entre las manos. Atent@: si se queda retrasado cógelo con las manos y colócalo al frente; nunca retrocedas las manos.

Manteniendo el apoyo en los dedos de la pierna izquierda y con su talón elevado, inhala e incorpora el tronco manteniendo la pierna derecha flexionada a 90º, con la rodilla directamente sobre el tobillo (esta postura se incluye en el Surya Namaskasr B / Saludo al Sol B). Coloca los brazos por encima de la cabeza con las palmas mirando hacia dentro para ayudar a elevar el tórax, las axilas y el esternón. Mantén la postura 5 respiraciones dejando que el sacro descienda para abrir la parte anterior de las caderas y evitar comprimir la zona lumbar.

Atent@: si el tren inferior no puede proporcionar un soporte eficaz (sthira) para la parte superior del cuerpo no habrá suficiente libertad (sukha) para respirar con naturalidad.

Vuelve a Adho Mukha para repetir Virabhadrsana I con la pierna izquierda.

De nuevo desde Adho Mukha avanza con la pierna derecha entre las manos exhalando. Esta vez y antes de incorporar el tronco apoya por completo la planta del pie izquierdo con una rotación interna. Al elevar el tronco hacia la vertical coloca las manos por detrás de la cabeza en Anjali Mudra (Namaste). Mantén 5 respiraciones y repite la otra pierna.

Virabhadrasana III (Guerrero en equilibrio (C) / Warrior C)

Finalmente, desde Adho Mukha y desde cualquiera de las dos variaciones anteriores de Virabhadrasana I afronta el equilibrio en Virabhadrasana III.

Mientras exhalas camina con la pierna de atrás doblando el torso hacia delante; coloca los brazos por detrás de tu espalda e intenta coger los codos con las manos para abrir el pecho y rotar los hombros. Levanta la pierna de atrás del suelo girando su muslo hacia abajo hasta que esté paralela al suelo. Mantén 5 respiraciones tratando de que las caderas se mantengan niveladas entre sí. Repite el otro lado volviendo antes a Adho Mukha. Termina esta serie juntando las manos y los pies.

Virabhadrasana II (Guerrero 2 (B) / Warrior 2)

Con las piernas separadas entre sí más de un metro, gira el pie derecho hacia afuera unas 90º, de modo que el talón quede perpendicular al arco del pie izquierdo; a su vez éste gira hacia dentro unos 15º.

Levanta el pecho y dirige el sacro hacia el suelo. Coloca los brazos en cruz y flexiona la pierna derecha hasta que quede paralela, asegurando que su rodilla queda encima del tobillo (y no por delante). Presiona con fuerza la parte externa del pie izquierdo para mantener esa pierna también firme y recta. Mantén 5/7 respiraciones completas y repite el otro lado.

Para alinear correctamente Virabhadrasana II te puede ayudar utilizar una pared y un palo. Por un lado, coloca el canto del pie de la pierna que estira junto a la pared (esto te dará estabilidad y además tendrás la sensación de poder empujar contra algo); por otra parte, puedes colocar el palo detrás de la rodilla de la pierna flexionada para indicarle que tiene que abrir buscando el apoyo del palo (y no derrumbarse hacia abajo).

Utthita Parsvakonasana (Postura del Ángulo Lateral / Extended Warrior)

Aunque esta asana en sánscrito (lengua sagrada del hinduismo y del budismo tántrico tibetano) no tiene nombre de Guerrero, sí cumple todos los requisitos. Desde Virabhadrasana II extiende el tronco hacia el lado de la pierna flexionada. Puedes colocar el antebrazo en el muslo como apoyo y dirigir el brazo libre hacia el techo. Es importante que no hundas la pelvis. Mantén 5 respiraciones completas.

Para aumentar la rotación del tronco y de la caja torácica coloca el brazo del techo por detrás de la cadera; puedes también intentar atar las dos manos por debajo de la pierna flexionada (Baddha Parsvakonasana / Postura del Ángulo Lateral Ligado).

 Parsva Virabhadrasana (Guerrero al Sol / Sun Warrior / Reverse Warrior)

La flexión hacia del lado contrario de Parsvakonasana esl Parsva Virabhadrasana. Entra en esta postura desde Virabhadrasana II. Mantén 5 respiraciones completas y repite el otro lado.

Termina la secuencia en Prasarita Padottanasana. Con las piernas separadas la misma distancia que existe entre tus manos al colocar los brazos en cruz, flexionada la cadera  y desciende las manos hasta tocar el suelo, relajando los hombros, el cuello y la cabeza.

Por cierto, la historia que se contaba al principio continúa… Afortunadamente la esposa de Shiva resucitó, y Daksha (o Shakti) le enseño lo que es la humildad, sustituyendo su propia cabeza por la de una cabra.

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