Práctica de Yoga y Eneagrama, el encuentro de dos caminos para el autodescubrimiento

Logo de Eneagrama

Hace 20 años descrubrí el Yoga y hace unos pocos menos el  Eneagrama. He completado el Programa SAT III (y espero, cuando la situación sea propicia, completar SAT IV y V). Para Claudio Naranjo, al que debemos el desarrollo más contemporáneo del Eneagrama y de la Gestalt, el ego, el carácter o personalidad (neurosis) nos aleja de nuestra esencia y, por tanto, de los demás, generando conflictos y tensiones en nuestras relaciones que se repiten continuamente.

“Somos mucho más que nuestra personalidad”, esto nos dice el Eneagrama y eso mismo nos transmite el Yoga. Somos algo más que un conjunto de experiencias y vivencias que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida. Hay algo más que nuestra parte consciente (ego-tipo), que enmascara la conexión con nuestra esencia y una sabiduría genuina. En la autorrealización y autotransformació auténticas confluyen y se nutren recíprocamente el Yoga y el  Eneagrama, dos caminos para el autoconomiento, la rendición del ego y la integración del Ser.

Modestamente y siguiendo mi intuición percibo que ambos el Yoga y el  Eneagrama  se cruzan y retroalimentan. La primera chispa (llámalo insight, revelación, «zasca» o eureka) llegó cuando nos compartieron que Claudio Naranjo había propuesto a cada eneatipo meditar utilizando un mudra específico. Se trata de un «gesto con las manos», es decir, es una postura de Yoga (asana) que se realiza con los dedos de las manos de forma simbólica, mística, espiritual, sagrada…

Poco después inicié la formación en Terapia Corporal Integrativa y conocí el trabajo de la doctora en Psicología, antropóloga y profesora de Yoga Mariana Caplan. Su libro «Yoga&Psique» propone la integración práctica del Yoga y la Psicología (especialmente en situaciones traumáticas).

Según ha avanzado mi práctica personal y con mis alumn@s se ha revelado que aunque todas las asanas son recomendables para tod@s concretamente algunas posturas son más apropiadas según cada persona, su cuerpo, sus bloqueos y su carácter.

El Yoga, sobre todo desde su sendero del Hatha Yoga, nos dice que nuestro pasado y presente se refleja en nuestra columna vertebral, con sus bloqueos, rigideces, contracturas, etc. Igualmente los nueve enatipos (tipos de personalidad o ego-tipos) que conforman Eneagrama presentan diferentes estructuras corporales, una morfología y una coraza características con diferentes autodefensas: el carácter también se refleja en el cuerpo.

Cómo acceder a tu Práctica de Yoga y Eneagrama

¿Empezamos?

De la misma manera que cada eneatipo tiene una estructura psicofísica (coraza muscular) característica hay posturas de Yoga cuya práctica facilita su centramiento e integración.

La práctica de Yoga y Eneagrama (no es necesario que tengas experiencia previa en Yoga pero sí es imprescindible que conozcas tu eneatipo o lo intuyas) incluye:

  • Manual descriptivo de tu eneatipo: carácter y morfología.
  • Manual de las posturas de Yoga recomendadas para tu eneatipo.
  • Video para tu práctica de Yoga.
  • Música para inspirarte a ti y a tu práctica.
  • Contenidos extra…

Para conocer más detalles sobre cómo empezar tu Práctica de Yoga y Eneagrama  accede a este canal de Telegram; contesta y reenvia el CUESTIONARIO.

Si quieres saber más sobre las conexiones entre el Yoga y el Eneagrama te invito a leer este artículo Práctica de Yoga y Eneagrama.

También puedes leer más sobre los obstáculos de la práctica del Yoga y su correlación con las pasiones de los eneatipos  en esta entrada

Además, si te suscribes a mi web www.daya.me recibirás gratis un ebook sobre el diafragma, con más ejercicios para su relajación.

*Si quieres conocer los mudras de la  triada mental (enatipos 5, 6 y 7) te invito a leer esta entrada.

*Para los mudras de la  triada visceral (eneatipos 8, 9 y 1) te invito a leer esta entrada.

*Para los mudras de la  triada emocional (eneatipos 2, 3 y 4) te invito a leer esta entrada.

*Si quieres saber cómo las defensas del egocaracterial se manifiestan en la estructura corporal y, más en concreto, en el diafragma te invito a leer esta entrada.

Y si quieres practicar asanas según cada eneatipo te invito a leer esta entrada.

¿Quieres saber más sobre los vínculos entre el Yoga y el Eneagrama?

Tanto el  Yoga como el  Eneagrama son dos herramientas que muestran un camino para el autoconocimiento. Lo más fascinante es que ambas transcienden la experiencia dual. Precisamente el símbolo del Eneagrama tiene tres partes que se unen (un círculo, un triángulo y una hexada). El círculo ha sido usado en casi todas las culturas y representa la unidad, la totalidad y la unicidad, y simboliza la idea de que Dios es uno. Dentro del círculo, entre los puntos, de la interacción de tres fuerzas (una fuerza positiva, una fuerza negativa y una fuerza neutral), y que puede aplicarse a cualquier acontecimiento.  En los  Yoga Sutra Pantanjali se refiere a tres categorías del Samadhi que llevan a la experiencia del ser (Savikalpa Samadhi, Asampragyata Samadhy y Nirvikalpa Samdhi).

La práctica del Yoga y la auto observación desde el  Eneagrama nos piden ser amables y pacientes con un@ mism@, rendirnos para alejarnos de las expectativas o metas concretas fomentando la autoceptación y el desarrollo de la conciencia de los hábitos, condicionamientos, respuestas físicas, emocionales y mentales condicionadas.

yogaścittavṛttinirodhaḥ
tadā draṣṭuḥ svarūpe’vasthānam
vṛttisārūpyamitaratra [YS. I – 2,3 y 4]

El Yoga es la cesación de las ondas de la mente.
Entonces, el que ve, se sitúa en su propia naturaleza.
De otro modo, hay identificación con las ondas de la mente

El  Yoga y el Eneagrama nos invitan a ser alquimistas de nosotr@s  y tranformar el plomo (material común) en oro (material noble).

Al mismo tiempo, el Yoga y el  Eneagrama coinciden en pedirnos coraje y perseverancia una vez iniciado el camino del autoconocimiento y desarrollo personal.

Una parte esencial en estos dos caminos es la Meditación, que nos permite aflojar los condicionamientos mentales y dar la bienvenida al conocimiento intuitivo y a la «conciencia testigo».

George Ivanovich Gurdjieff, un maestro espiritual de un gran magnetismo personal que transmitió las enseñanzas del cuarto camino en el mundo occidental, rescató de las enseñanzas orientales un símbolo dinámico, el Eneagrama, en el que sintetizó sus Leyes de Tres y de Siete.

El término  Eneagrama deriva del griego ennea, que significa nueve, y grammos, que significa «modelo». Se trata del diagrama de una estrella de nueve puntas que puede utilizarse para cartografiar el proceso de cualquier acontecimiento desde su inicio y a través de todas las etapas de progreso de dicho evento en el mundo material.

En las Danzas Sagradas Gurdieff manifestó en movimientos la evolución de este símbolo universal. «Se trata de ejercicios de movimientos no-verbales diseñados para enseñarles a sentir las etapas por las que atraviesan los diferentes procesos desde su inicio hasta su expresión en el mundo material. Los movimientos constituyen una serie de impresionantes series de danzas ejecutadas por grandes grupos.

Las Danzas Sagradas están diseñadas para mostrar rasgos no aparentes del proceso, o sea que el ritmo de un proceso puede experimentarse a través del cuerpo físico y que es posible reconocer los momentos en que necesitamos «sacudidas» oportunas o una nueva información para mantener un proceso vivo» (Helen Palmer, Eneagrama).

Posteriormente, a comienzos de los años cincuenta, Óscar Ichazo estableció la conexión entre el símbolo del Eneagrama y los tipos de personalidad tal y como lo conocemos hoy: una figura geométrica que representa los nueve tipos de personalidad fundamentales de la naturaleza humana («fijaciones del ego») y sus complejas interrelaciones.

En los años 70 el psiquiatra  Claudio Naranjo, que estaba desarrollando un programa de terapia Gestalt en el Instituto Esalen de Big Sur (California), estudió con Ichazo y empezó aplicar el Eneagrama al estudio de la personalidad desde una perspectiva psicológica: hay nueve tipologías básicas de carácter asociadas a una neurosis particular que nos aleja de nuestra esencia.

«La personalidad condicionada conduce a una interferencia organísmica; la interferencia organísmica lleva a una disminución de la experiencia de ser; la disminución de la experiencia de ser conduce a ilusiones, a las pasiones, y a perpetuar la personalidad condicionada. Y así sucesivamente.”

 

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