“Nos encontraremos hoy. Nos encontraremos mañana. Nos encontraremos en la fuente a cada instante. Y nos encontraremos en todas las formas de vida “. Thich Nhat HanhEstás Aquí, la magia del momento presente

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Era de madrugada. Otra noche sin dormir. La ausencia de ruidos cercanos la sentía como una fría losa sobre su pecho. Apenas le dejaba respirar. Afinaba el oído por si lograba percibir algún sonido fuera, en la casa del vecino o en la calle. Nada. Creía que iba a morir ahogado por aquel silencio absoluto, le faltaba el aire…

Así eran sus noches desde que Irina le dejara y se marchará de casa con su gato Totem. Nuremberg, la ciudad a la que se había trasladado para vivir con su esposa rusa, le había vencido. Tendido en su cama Stefano se sentía inmóvil, rígido, petrificado ante el colapso de una vida que se juraba estable, segura y plena de amor. Stefano añoraba desesperadamente la calidez del clima mediterráneo, los sabores intensos de su infancia, la caricia del sol, el bullicio y el palpitar de la vida a su alrededor.

Otra noche en vela más. Stefano entró en pánico. No respiraba. Pasó su mano por el pecho. Nada. Ni un movimiento, sólo frío. Antes de vencerse escribió a su amiga Carla, que daba clases de Yoga.

– Estoy mal ¿Crees que meditar me ayudaría?

Al amanecer Carla ya le había contestado.

– Pruébalo… No tienes nada que perder.

Stefano miró en internet y encontró un retiro de meditación y silencio de cinco días en España, en la Costa del Sol. “Sí, eso es, sol, necesito sol”.

Stefano llegó tarde al retiro. Con la respiración acelerada se extrañó con alegría: “Estoy respirando, rápido pero respiro”. Cogió una banqueta de meditación y antes de atinar a sentarse se cayó varias veces. Su respiración se mezclaba ahora con la vergüenza de su torpeza y de estar llamando la atención. De la nada le brotó una sensación desconocida, mezcla de valentía y curiosidad: “Vengo a descubrir qué se esconde detrás del silencio que me ahoga”. La profesora le invitó con una voz amorosamente maternal: “Eres valiente. Respira. Estás aquí”.

Abrirse al silencio es ir más allá de las formas, es decir, más allá del nivel personal. A través del silencio accedemos a un poder creador insospechado para nuestra mente racional. Antonio Blay

Una mañana del retiro, después de una meditación tumbado en la que escaneo su cuerpo y observó los movimientos de su respiración, Stefano se dirigió en silencio con el resto de los participantes a una terraza para contemplar la salida del sol. Mientras desde el horizonte emergía una bola amarilla, roja y naranja Stefano sintió la presencia de su padre, que había fallecido cinco meses antes en un accidente de tráfico. El silencio que le rodeaba era una caricia transformándose en susurro: “Todo pasa. Todo cambia”.

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Meditación tras meditación Stefano se entregaba más y más a su respiración, y sentía que empezaba a habitar conscientemente su cuerpo. Al inicio del retiro habían pedido que cada participante eligiera una piedra de un altar situado en el centro de la sala donde practicaban. Esa piedra simbolizaría su propósito para aquel retiro.

El último día les invitaron a intercambiar sus piedras con otro participante, regalando así su intención y recibiendo otra nueva. Stefano se dirigió a una mujer que le transmitía paz y con la que había compartido algunos paseos en silencio sin ni siquiera conocer sus nombres.

Stefano abrió sus manos ofreciendo su piedra. En voz alta regaló su propósito.

– Fuerza.

Anabel le miró sintiendo que ya había vivido aquella situación o, al menos, la había soñado. Hizo lo mismo con su piedra, junto sus manos en modo oración y mientras hacía una suave inclinación con su cabeza compartió su intención.

– Autocuidado.

Retiros de Meditación y Silencio

Origen del Mindfulness

Thich Nhat Hanh es un monje vietnamita que ha desarrollado el Mindfulness o atención plena, una práctica que combina enseñanzas del zen tradicional con otras aportaciones del budismo y métodos de la psicología occidental.

En 1982 fundó una comunidad de enseñanza cerca de Burdeos, Plum Village, donde se organizan retiros para laicos.

Nhat Hanh también  ha sido nominado por Martin Luther King para el Premio Nobel de la Paz gracias a su activismo para promover soluciones no violentas a los conflictos (lo que él mismo ha denominado budismo comprometido).

Su mensaje es muy sencillo: no te dejes engañar por las apariencias… en la pieza de naranja que tienes en la mano está el cosmos entero; en un plato de arroz están las nubes, las mariposas, el campesino, el sol, el fuego, la cocinera…; en una hoja de papel están los vientos, la oruga que orada la tierra, el agua…; en mi cuerpo está el cuerpo de mis padres, el de mis abuelos, los planetas, las mareas, los campos donde se cultivaron los alimentos que he comido…

Según Nhat Hanh si nos damos tiempo para mirar con detenimiento veremos a todo el universo apoyando nuestra existencia. Si observas detenidamente, si te das tiempo, verás que te extiendes en tus amigos, en tu trabajo, en tus palabras…

 

LOS 14 PRINCIPIOS DE THICH NHAT HANH

1. No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso las budistas. Todos los sistemas de pensamiento son guías, no son la verdad absoluta.

2. No creas que el conocimiento que tienes ahora es absoluto, inmutable. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de tus puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. Prepárate para aprender a través de todo, a observar en ti mismo y en el mundo en todo momento.

3. No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y a la estrechez.

4. No evites el contacto ni cierres tus ojos al sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida y del mundo. Encuentra maneras de estar con aquellos que sufren por todos los medios. Incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes y sonido. Por tales medios despierta en ti mismo y en los demás la realidad del sufrimiento en el mundo.

5. No acumules riquezas mientras millones están hambrientos. No tomes como objetivo de tu vida la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con los que estén en necesidad.

6. No mantengas ira u odio. Tan pronto como surjan la ira o el odio practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira u odio.

7. No te pierdas en la dispersión ni en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y de la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.

8. No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.

9. No digas cosas falsas por interés personal o para impresionar a los demás. No pronuncies palabras que causen desviación u odio. No difundas noticias que no sabes que no son ciertas. No critiques ni condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aún cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.

10. No uses a la comunidad budista para ganancia o provecho personal, no transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.

11. No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás su oportunidad de vivir. Elige una vocación que te ayude a realizar tu ideal de compasión.

12. No mates. No permitas que otros maten. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida y prevenir la guerra.

13. No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento humano o el sufrimiento de otros seres.

14. No maltrates a tu cuerpo. Aprende a tratarlo con respeto. No veas a tu cuerpo simplemente como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé consciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente consciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al que estás trayendo nuevos seres.

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